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sábado, 21 de febrero de 2009

Pastel de hígado con chutney de manzana

Bueno esta es una receta con pocas complicaciones, apta sólo para quien le guste el hígado porque tiene pocas concesiones a otros sabores.

A mí me gustan mucho los higaditos de pollo pero me aburre hacerlos siempre igual: a la plancha con ajo, perejil, pimienta, guindilla y flambeados con un poco de brandy. También soy perezoso para los guisos, así que así me los como casi en exclusiva.

El otro día leí esta receta en blog francés, allí se llamaba Parfait de foies de volaille et chutney épicé aux pommes, bueno.

Lleva todo esto:
  • 150 gr. de mantequilla muy blanda
  • medio kilo de higaditos de pollo limpios
  • dos dientes de ajo picados
  • media cucharada sopera de tomillo fresco
  • una cucharada de perejil picado fino
  • un chorro de güisqui para flambear
Y se hace así: se limpian bien los higaditos y se ponen a freír un par de minutos en un poco de aceite de oliva; si los quieres freír en mantequilla te queda más gabacho.

Se añade el ajo y el perejil y se deja freír otros dos minutos. Después se calienta un poco el licor se vierte sobre la sartén y se flambea. Yo me estaba despidiendo del alcohol y me quedaban dos dedos de una botella de Ballantines, fue un momento muy emotivo .))

Es aconsejable no tener la campana extractora encendida cuando le pegues fuego al guiso porque puedes formar la de San Quintín, hablando de franceses.

Una vez flambeado, le pones sal y pimienta y lo dejas en la sartén otros dos minutos. Yo lo hice con el fuego apagado porque no me gustan muy hechos.

Se pasa todo por la picadora con la mantequilla blanda y se vierte el puré -tienen que quedar puré, la mantequilla al enfriarse lo aglutina- en un molde forrado de plástico o de papel. Como soy muy listo no lo hice así y para desmoldarlo lo tuve que calentar con lo que se me fundió un poco la parte exterior del pastel.

Se deja una noche reposando en la nevera y se sirve frío. Lo que sale es esto.....

espero que te guste lo hice pensando en ti ,)....que más de cerca es así ......

buena pinta, eh??....el color rosadito le da cierto empaque al asunto ..... la verdad es que para ser casero no le tiene nada que envidiar al comercial ...... (por cierto para más cerca click)

estoy como loco a ver si pasa este finde y llega el martes ¡¡!!...me lo comí con un chutney de manzanas....el chutney es una especie de compota agridulce que se importaron los ingleses de la India y que no es gran cosa pero que para este tipo de platos, los embutidos y algunos quesos va bien. Los franceses prefieren mermeladas...cada loco con su tema.

El chutney lleva: un cebolla pequeña picada fina, un par de manzanas duritas, media cucharada escasa de canela, ídem de jengibre molido, sal, pimienta, dos cucharadas de azúcar moreno y un buen chorro de vinagre de Módena.

Se fríe la cebolla hasta que esté blanda pero sin dorar. Se añaden las manzanas peladas y picadas. Se le da vueltas y se deja hacer unos cinco minutos. Se añaden las especias, la sal y el azúcar se mueve bien y cuando el azúcar esté disuelto se le echa el vinagre.

Se saca la mitad de la sartén y se pasa por la batidora para hacerlo puré que después se añade a lo que haya quedado en la sartén. Se revuelve bien y se deja reposar un par de horas -con el fuego apagado- hasta que se temple.

A un frasco y a la nevera. Se conserva bien hasta un mes.

vista de conjunto las fotos no son muy allá, désolé!!Y este fue el cuento, más fácil imposible.

Bss.

viernes, 31 de octubre de 2008

Salsa de pan

Siguiendo con el aprovechamiento de los restos de pan hoy os presento esta salsita blanca que viene muy bien para deshacerte de unos chuscos de pan blanco que tengas por ahí rodando.

La ejecución es muy fácil….se cuece un poco leche –yo usé kéfir- con media cebolla, un poco de laurel, un par de clavos –a mí no me gusta mucho el sabor del clavo y lo cambié por un poco de pimienta. Aunque ésta es la receta tradicional inglesa, se le pueden añadir otro tipo de sabores como nuez moscada –sospecho que sabrá demasiado a croquetas- o darle un toque oriental con cúrcuma, curry o jengibre.
Una vez que esté hirviendo suave se retira del fuego y se deja reposando, tapada, durante unos quince o veinte minutos para que agarre bien los sabores.
Mientras tanto rallas unos cien grametes de pan y se los añades batiendo a la leche colada –sin las especies que le hayas echado. Con batir el conjunto –si el pan está bien rallado- debería ser suficiente para sacar la mayonesita….yo le dejé parte de la cebolla en la salsa y lo pasé por la minipimer por lo que quedó súper lisa.

La gracia de la salsa es que quede con una textura como de mayonesita clara y con un color blanco inmaculado por lo que hay que tomar precauciones con las especias que se usen y sobre todo con el tiempo que vas a tardar en servirla porque tiende a espesarse mucho….así que si la vais a hacer de un día para otro lo mejor es hacerla con más leche.


Yo tardé mucho tiempo en comerla después de hecha y se me quedó tirando a espesosa. Parece ser que se usa para acompañar platos de caza….yo me la comí con un poco de verdura al vapor y unos filetes de pollo a la plancha.


Espero que os guste.

bss