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miércoles, 4 de febrero de 2009

Los suecos, la playa y los bollos

El otro día con la coñita del lutefisk me acordé de un artículo que me envío Bea a cuenta de mis sorpresas los días que pasamos en Tenerife. Aunque ella me lo envío tan puntualmente como había prometido y lo leí ipso facto, no había tenido la oportunidad -por motivos de otras preocupaciones- de darle las gracias: gracias Bea, tía!!

El artículo es de la revista corporativa del sitio donde ella trabaja y no tiene mucha chicha científica....digamos que nada porque no trata de eso, es una referencia costumbrista de los primeros turistas que terminaron por establecerse en la playa de Los Cristianos.

Fíjate lo bien que estamos, desde que el Presidente Aznar nos saco del rincón de la historia y nos puso en el mundo, que ya nos podemos permitir hasta curiosidades costumbristas de hace cincuenta años a cuenta de extranjeros.

Las fotos son de 1957 y 1958 y excuso deciros cómo es ahora ese trozo de playa y ese muelle que se ve al fondo -aunque en honor a la verdad los tres primeros edificios, desde la derecha de la segunda foto, existen todavía.

El artículo cuenta una somera historia de los primeros colonos extranjeros -aparentemente una comunidad terapéutica- que se establecieron en el pueblito de pescadores que era entonces Los Cristianos.

La foto de arriba se la hicieron, en la fuente del pueblo, el primer día que llegaron....las mujeres que hay detrás con los bidones -supongo que de agua- en la cabeza son, o eran, Maria Antonia Martín y Francisca García.

Después de leer el artículo me vino a la memoria el primer viaje de curro que hice a Estocolmo en 1989. Me llamó mucho la atención la cantidad de gente disminuida que había por la calle, en los parques, en los transportes públicos......también es un asunto que me sorprendió estás navidades en Los Cristianos.

Recuerdo que hice ese comentario: me parecía que había mucha gente tocada en Estocolmo, en el grupo de gente que íbamos -casi todos arquitectos- y uno de ellos me contestó que no tenía datos sobre el asunto pero que estaba convencido de que habría un número similar a los de Madrid o Barcelona; el problema es que allí salían a la calle y los veías y en MAD o BCN no, porque no tenían las facilidades de desplazarse por la calle o subirse a un autobús que había en Suecia.

Claro que tenía razón el fulano!! y además los suecos eran y son, hasta donde yo conozco, bastante animosos.

A los menes de las fotos les costó veintiséis horas llegar: cuatro horas en coche hasta el aeropuerto de Estocolmo -Arlanda- de allí a Copenhague, de Copenhague a París, de París a Madrid.....de Madrid a Tenerife en avión de hélices que tardó cinco horas y media y de Los Rodeos a Los Cristianos en coche, cuatro horas y media!!!

Hay que reconocerles que, cojos o no, tenían un par de pelotas, bien gordas, cada uno :))

Supongo que después de leer tamaña hazaña ,) me salió el sueco que todos llevamos dentro -sueca en el caso de las chicas- y me propuse hacer este Kanelbulle -bollo de canela, creo que se traduce- que es muy típico de allí.

Se prepara una masa de brioche con levadura o masa madre y medio kilo de harina -qué gustazo no tener que escribir la receta, pardiez!! y se deja reposar una noche en la nevera o en la calle, si hace frío.

Por la mañana, con la masa todavía fría, se deshincha, se le da forma de bola.......

....y se extiende sobre un papel de horno, lo que se ve en la foto tiene 30x50 cm.

Después se embadurna bien la plancha de masa con mantequilla fundida y se prepara una mezcla con 100 gr. de azúcar moreno -en mi caso mascabado- y una cucharada pequeña de canela y se extiende encima de la mantequilla.

Tenía unas pasas remojadas que no usé para otra cosa y las puse también........

....se enrolla en forma de budin.....

.....así......

.....y se corta en forma de triángulos ......

...mola el relleno ......

..... se dejan reposar un par de horas en un sitio templado y tapados con un trapo.....se pintan con huevo batido -con agua o leche- y al horno a 180º C unos veinte minutos....sale esto que se ve ,) ....click para ampliar en las tres últimas fotos.....

.....vista de conjunto.......

....y primer plano del bollo de canela.....

Animaos que salen de coña, mejor que los de IKEA :))

Bss.

viernes, 23 de enero de 2009

El mejor kougelhopf del mundo para mi amiga C

El otro día estaba en el ruedo de una plaza de toros -no recuerdo muy bien si era el toreador o el toreado- y un aficionado entusiasta, desde el centro del tendido siete, me tiró este kilo y medio de harina Allinson...lo tenía ahí guardado esperando los gusanitos habituales de mi alhacena, cuando de repente me acordé que sería una buena cosa para cumplimentar a una chica guapa con la que tenía cita esa tarde.

Le di varias vueltas al asunto, ella es una panadera y cocinera consumada y laureada, no podía aparecer con cualquier cosa y además era portador de regalos de otra gente por lo que un fallo mío hubiera dado al traste con la fama de todos.

Después de varias cavilaciones me decidí por un kougelhopf -en francés- o gugelhopf -en alemán- que es un bollo tipo panettone, parece ser, muy típico del centro de Europa. En Francia se hace muy habitualmente en Alsacia y el nombre proviene de capucha -cullaca, en latín- y levadura -hupf, en alemán- (Wikipedia dixit).

Se hace en unos moldes especiales de barro esmaltado que le dan una forma de ondas. No tengo de eso, lo intenté comprar de aluminio fundido pero me resultaba muy carete -unos 60 €- y no pude resistirme a éste molde gringo, de la misma marca, el mismo tamaño, el mismo material, diferente dibujo y 40 € más barato. La vida trae estas cosas.

El kougelhopf -bollo a partir de ahora porque me resulta súper difícil el kougel..ese-es, por tanto, un poco heterodoxo en la forma y también en el acabado. Lo explico mejor más abajo.

La receta está sacada de Le Petrin, pero las hay a dar con un mazo en Internet y en todos los idiomas. Las cantidades son para hacer dos buenos bollos.

Primero se prepara una masa de arranque con 100 gr. de harina, dos cucharadas pequeñas de levadura seca y un poco de agua. Le puse unos 80 cc.

Se hace la bola y se pone a reposar en un bol grande al calorcito y tapada con medio kilo de harina y un papel de aluminio. Se deja reposar una hora.

Mientras tanto se remojan un puñado de pasas, la receta original decía que en ron, en agua templada. El agua del remojo sirve para refrescar la masa madre con resultados espectaculares.

Cuando ésta la masa se le añaden el resto de ingredientes: 300 cc de leche templada -en mi caso kéfir, gracias chica fina- 2 huevos, 100 gr. de azúcar, una pizca de sal y se amasa todo muy bien: la bola del arrancante, los 500 gr de harina que la tapaban y 100 gr. más de harina que le vas añadiendo poco a poco según amasas.

La harina ésta de la plaza de toros es muy bebedora y le tuve que añadir un poco más de kéfir -como 50 cc. más. Cuando lo tienes bien amasado vas añadiendo 125 gr. de mantequilla muy blanda y removida y las pasas hasta hacer una pasta uniforme. Queda una masa muy correosa pero manejable. Se deja reposar unos quince minutos.

Mientras tanto, si no lo has hecho ya, se prepara el molde. Como tiene tantos recovecos es necesario ser muy generoso con la mantequilla para no llevarse sorpresitas desagradables al desmoldar....me parece que para los moldes de silicona no hace falta ¿?

Yo metí el molde en el congelador y después lo pinté con mantequilla fundida con el resultado que se ve en la foto de abajo.

Se prepara la masa haciendo estirados y pliegues hasta que te canses -7 en mi caso- y la partes en dos; con estas cantidades te saldrán dos bolas de unos 700 gr. Cada porción se bolea muy bien con cuidado de que quede bien soldada por la parte baja y con los dedos se le hace un agujero en el centro. Si la rosquilla queda más o menos regular -de forma- la cosa va bien....si la haces mal el bollo subirá más por unos sitios que por otros y la cagarás.

Cuando la tengas lista la pones en el molde con las soldaduras de la masa hacia arriba y la aprietas bien. Es importante el apretar la masa para meterla por todos los dibujitos....este molde gringo está lleno de estrellitas y le iría mejor una masa más líquida para sacar los relieves bien.

Se hornea entre 35 y 45 minutos a 180 ºC en horno precalentado y a partir de los veinte se le pone un papel de aluminio por encima para que no se le queme mucho el culete. Si usas piedra sácala porque se te retostará mucho la parte alta de la coronita. Yo la hornee 35 minutos directamente en la rejilla del horno y salió lo que se ve en las fotos.

Debería haber desbordado un poco más pero tenía poco tiempo para llegar a mi cita. Creo que salió bastante razonable de formas y colores ;)

Aunque las estrellitas de la parte alta no sacaron ningún relieve :(

Y después el acabado....el más habitual es simplemente azúcar glas....también se puede untar con mantequilla fundida y después con azúcar. Así va mejor porque el bollo se seca muy deprisa.

Yo le di lustre con un sirope de azúcar y agua de azahar que se seca rápido y protege un poco a la masa de la pérdida de humedad. Queda bastante molón.

Después llegó la cita....no puedo dar opinión de cómo estaba el bollito porque mi partner no me invitó, pero a cambio me regaló este pancito rico y blanco -yo creo que no hace falta decir quién es C, el pan tiene su firma- un trozo de empanada de zamburiñas y harina de maíz para hacer experimentos.

Fue una tarde agradabilísima...hablamos de todo y más .... y sobre todo de la suerte que estábamos teniendo con nuestros amigos bloggers, nosotros incluidos :))

En fin, para repetir con más tiempo. Un beso fuerte C.

Salud

martes, 23 de diciembre de 2008

Fin de año

Bueno chicas hasta aquí hemos llegado. Éste puede ser el último post -seguro que lo va a ser por este año- mañana me voy de viaje en una compañía aérea de alto riesgo. Llevo toda la tarde recitando la letanía de la Internacional a mi Lenin de escayola para que a los capullos de los pilotos no se les olvide revisar los flaps, se dice así??

Eso sí, moriré con el bañador puesto; el domingo me compre una chupa larga y por debajo voy en bolas -bañata amarillo, los que recojan los restos se van a descojonar...me la pela- seguro que esta vez no pitaré en el control de embarque, el orco ha dicho que el tampoco se pone nada pero seguro que él pita porque nunca se despega de su nintendo.

Como Lenin no me contestaba nada -por eso no soy creyente, joder!! ni Lenin, ni Jesucristo de escayola dicen ni media- me pareció más interesante...sobre todo para mis asociadas habituales, hacer un poco de mermelada de manzana.

No ha salido mucha cantidad porque sólo tenía los restos de las manzanas del domingo y un par de ellas más por casa. Estaba tan desilusionado con Lenin que no me apetecía ni bajar al trastero a por más.

Et voilà la re7!!!

Las manzanas que tengas -yo debía tener unos 500 gr.- lavadas y cortadas en trozos, con corazón y piel -la manzana frotada antes con un cepillo para quitarle mierda- se cuecen con un poco de agua a fuego lentísimo hasta que sean puré.

Se pasan por el chino y, si quieres hacer mermelada, pesas lo que obtengas y lo mezclas con el mismo peso de azúcar. Yo no me puedo comer eso así que le he puesto un 20% de azúcar, el zumo de una naranja, media cucharadita de canela, una punta de cardamomo, unas gotas de esencia de naranja y lo mismo de limón y, por fin, dos cucharadas soperas de pectina de manzana.

Vueltas, vueltas, a los botes para esterilizar: en una olla corriente, treinta minutos.

sólo seis botes el reparto va a ser peliagudo!!
No parece que tengan mal aspecto...veremos cómo resultan las críticas....ja, ja, ja, ja....hay que esperar un año para que esté buena....¿quién se compromete?

tiene una pinta excelente ¿cuánto aguantarás sin abrir el tarro? ;)
Bueno hasta la vuelta....no quedan conservas y me he bebido todo el Vega Sicilia que quedaba así que inútil venir a llevarse nada....me llevo conmigo lo más importante que tengo y los pilotos van a revisar los flaps seguro; aunque sea a hostias, pero los revisan.

Feliz año nuevo a todo el mundo, que nos traiga salud, humor, dinero, harina de Cercedilla y a la República, la III que es la nuestra.

Bss.

lunes, 22 de diciembre de 2008

Manzanas rellenas a la ampudanesa

Ésta es una receta de encargo y bastante currada, por cierto.

Me decía M que quería ver cómo se hacían y, supongo, cómo quedaban las Pomes farcides de l'Empordà. Yo, querida M, he hecho lo que he podido. La parte gráfica, como siempre, bastante desastrosa -si haces click en algunas fotos, casi todas, las podrás ver ampliadas.

Pero es que además nos papeamos las manzanas según salieron del horno, miento quedaron tres porque nos habíamos puesto hasta las trancas de otras cosas, y se me olvidó sacar la foto de cómo quedaron. Las tres restantes fueron a un tuper y el man que se las quedó me ha prometido que las haría unas fotos antes de zampárselas. No tengo muchas esperanzas, las tendré que hacer otra vez.

A finales de enero iré de nuevo a Asturies a ver el tractor lila de mi hermano y traeré más...porque las que restan de las seis gastadas las voy a utilizar para una mermelada que sacie la líbido hortofrutícola de mis asociadas habituales.

He hecho la promesa de que si me salen bien unas cosas que tengo pendientes en enero nunca más os voy a llamar gorronas habituales, ya pensaré cómo me voy a dirigir a vosotras entonces, de momento, y hasta que se produzca el evento, os he cambiado el apelativo por asociadas, que me parece más neutro.

Ya aviso de antemano que no hay mermelada para quien no devuelva los tarros vacíos. Lo llevo diciendo desde hace meses así ahora que nadie se llame a andanas :(


El problema fundamental, para mí, fue encontrar la receta. Tengo tres libros de cocina catalana y en ninguno encontré nada potable. En Internet sólo hay una receta...que se repite en muchos blogs y páginas variadas pero es la misma.....insisto tiene las mismas palabras, está hecha de copi-pega.

Las manzanas se usan sin pelar, apréciese -haciendo click- la calidad y la textura del fruto. Mis sobrinitas son la bomba en esto de los cultivos y los árboles.

Se vacían lo más posible -o menos si quieres más manzana- con lo que tengas más a mano. Usé el cuchillo curvo que se ve en la afoto que me da muy buenos resultados para estos menesteres.

Según se van vaciando se echan en un cacharro con agua y un par de cucharadas de ácido ascórbico -casi vitamina C- para que no se pongan negras de oxidación. Agua con zumo de limón hace el mismo efecto, pero yo tenía ácido; es lo que tenemos los que nos dedicamos a la química recreativa :))

Todo lo que quedó: pulpas de manzanas vaciadas y algunas que no utilicé fue a parar, escurrido, a un cacharro y a la nevera para hacer mermelada. Esto fue el domingo 21. Hoy, martes 23, a las seis y media de la mañana que me he puesto con otro roscón y la mermelada, estaban blanquitas como cuando las vacié. Maravillas de la técnica alimentaria.

Lo que lleva la receta, que por otra parte no tiene mayor misterio, es un relleno hecho con esto: unos 200 gr. de carne picada -para seis manzanas grandecitas- (le puse mitad cerdo mitad ternera) una cebolla grande, 50 gr. de carquinyolis molidos gruesos -es una especie de pan dulce con almendras que se toma en casi todas las zonas de Polonia- un par de cucharadas soperas de pan rallado, un poco de anís -por supuesto usé Chinchón de la alcoholera que a mí a nacionalista no me gana nadie- un poco de vino blanco -en mi caso manzanilla de Cai- una cucharada pequeña de azúcar, un huevo batido y una punta de canela en polvo.

Se fríe la cebolla. Yo la retosté un poco porque quería más sabor dulce. La cosa, parece ser, que se toma tanto fría como caliente y tanto de plato como de postre.

Quedó como se ve en la foto (click para ampliar)

Se añade la carne se le da unas vueltas y después todo lo demás -apox. un vaso de vino o un poco más si ves que se queda seco el guiso- menos un par de cucharadas de carquinyolis, el huevo y el anís.

Se retira el guiso del fuego y se deja templar....cuando está se le añade el huevo batido y se van rellenando las manzanas. Antes de echar el relleno le pones unas gotas de anís.

Más o menos la textura que tiene que quedar es ésta.


Cómo era aquello de buscar la media naranja??.....después de cada manzana, buscas su pareja -lo cual es un coñazo de espanto-, le pones el anís y un poco de vino la rellenas de guiso y la pegas con su mitad correspondiente, cap problema porque la farsa es muy pegajosa.


Me salté un paso de la receta porque me parecía, y me parece, una chorrada: enharinar cada manzana y freírla en aceite caliente. Eso además de no poder ser, es imposible :))

Las manzanas se rocían con un poco de anís, más vino, se pintan bien de mantequilla y se les pone por encima lo que reservaste de carquinyolis y unas almendras tostadas machacadas. El orden aquí, como en todo, es importante.

Van al horno a unos 180ºC, unos veinticinco minutos.....y si fuera un poco menos borrico de lo que soy os podría enseñar cómo quedaron. Si aceptáis mi palabra, os diré que la carne de la manzana quedó durita, la piel se despegó entera y se quedó la pulpa coloreada de la piel....ni Blancanieves hubiera podido resistirse.

Audaciosus el honesto. Siempre cumplimos todo lo que prometemos.

Bss.

-querida M, las fotos van sin cartelitos porque voy de naja haciendo maletas y sacando ropa de verano ;)

domingo, 21 de diciembre de 2008

Roscón de reyes para niños republicanos

El domingo estuve en el Rastro por la mañana temprano porque quería comprar algunas paridas republicanas y soviéticas para regalos de reyes, ¡qué mejor ocasión para hacer alarde de republicanismo!

Para quienes no conozcáis Madrid, el Rastro es una cosa tipo marché aux puces pero a lo bestia....no hay madrileños -o casi- pero es punto de encuentro de los domingos. Antes, cuando éramos más jovencitos, era sitio típico, conjuntamente con el bar del tanatorio de la M-30, al que ya no dejan entrar a gente a finalizar las juergas, pero las croquetas siguen siendo cojonudas... -son de carne y no voy a seguir- donde terminar la noche a las doce de la mañana del día siguiente. Salir del Rock-Ola o del Marquee y derechos al Rastro era casi lo más típico y la Bobia el sitio de encuentro fundamental -estamos hablando de los tiempos que vosotros llamáis la movida.

El Rastro tiene muchas zonas típicas, cada una dedicada a una cosa: muebles decó, ropaje militar, relojeros, vendedores de souvenirs, peristas -un día le expliqué a juancito lo que era un perista...tendría unos cinco años... y se fue derecho al grupo a preguntarles que por qué vendían o compraban cosas robadas, en fin espero que no me salga picoleto.

Una de mis zonas favoritas es la misma plaza de Tirso de Molina donde se pone la gente de partidos radicales, anarcos -la sede de la CNT está en la misma plaza-, políticos alternativos....es, salvando las distancias y las formas, una especie de speaker corner.

Entre las paradetas que se ponen allí hay un par de viejitas que venden merchandising republicano. Me fui temprano porque tenía que preparar un roscón, pero las señoras todavía no habían llegado. Pobretas, más de setenta -podrían ser Irene Falcón- y en Madrid hacía un frío del carajo. Me di un rulo por la zona a gastar euros en una chupa de milico gabacho y cuando volví ya estaban desembalando. Según las vi de lejos pensé: joder eso es compromiso republicano y lo demás gilipolleces!!

Hice mis compras y dejé encargadas algunas cosas para enero. Nos despedimos deseándonos salud y República; yo levanté el puño, ellas no pero me contestaron: ojalá veamos la tercera!!. Me metí en el metro pensando en la fuerza de esas tías para ir todos los domingos allí caiga la que esté cayendo...estoy seguro que hasta bombas y estarían allí como clavos ¿Qué harán de venta cada domingo? ¿cincuenta euro? Yo me dejé veinte, quizá fue la venta más suculenta de la mañana. (en todas las fotos click para ampliar)

no me digas que el Lenin de escayola no es molón ¿eh que sí?Ya de vuelta a casa, había dejado al orco sobando, me dio por pensar en todos los chavales que se tuvieron que chuparse aquella mierda. Estuve recordando el libro de Eduardo Haro: Arde Madrid. Es como la segunda parte de El niño republicano y narra el final de la guerra en Madrid. Todavía se me encoge el corazón rememorando las sensaciones que describe cuando vio subir a los primeros moros por Alberto Aguilera. La sensación de las manos frías de su madre abrazándole y el miedo.

También me acordé mucho de mi padre -por fortuna vive todavía- y de las sensaciones que me ha contado durante años. Es mi conversación favorita con él.

Ellos estuvieron escondidos durante días. Mi abuelo, era socialista, tenía el número 45 de carné de la UGT de Madrid, estaba en el frente y desaparecido y mi abuela escondió a los niños. Después, cuando las cosas parecía que se normalizaban, salieron y se dedicaron a agarrar todo el dinero republicano que la gente tiraba a la basura. Si era abril, estaban convencidos de que la República iba a volver en septiembre -me parece que ya lo he contado otra vez- ..... llovía aquellos días, conservo los billetes manchados de barro...los guardó toda la vida y me los dio con un reloj que mi abuelo se compró el día que nací; era igual de dura que las viejitas de el Rastro, nunca perdió la esperanza.

Después el abuelo apareció en un campo de concentración y se pegó un par de años picando en Cuelgamuros, lo que ahora llaman la Cruz de los Caídos, y hasta el año cincuenta inhabilitado -era empleado del Ayuntamiento de Madrid. La pena era por haberse ido voluntario a la guerra; él no tenía obligación porque tenía tres niños pequeños que mantener, pero se fue y la cagó.

Siempre me he sentido muy orgulloso de mi abuelo. En cuanto tengo ocasión siempre lo saco a colación. Estaba en fortificaciones porque de joven -era de Teruel- había trabajado de minero en la explotación de hierro de Ojos Negros y sabía manejar la dinamita.

Joder!! las veces que habré contado -y presumido de- esa historia, hasta que el otro día -no hace mucho, a lo mejor ni un año- la expliqué en un party donde también estaba mi viejo. Cuando le llevaba a casa por la noche, él nunca me la había oído, me dijo: No tronco, el abuelo no se marchó a la guerra porque se lo creyera mucho. Se fue porque con los salvoconductos que tenía se iba a Teruel -hasta que cayó ese frente- y entre los explosivos que llevaban o traían en el camión, hacían contrabando de vino!!. Hostias pedrín!! se me cayeron los palos del sombrajo!! Pensé que lo siguiente que me iba a decir es que a mí me encontraron en la calle, menos mal que no lo hizo, prefiero seguir en la ignorancia.

Estos de la foto son mis tíos y mi padre. Una vez mi amiga P.R. -que lo está pasando muy mal ahora ¡suerte chica!- y aragonesa de pro, me dijo en todas las familias de allí siempre hay un Antonio, un Mariano y un Juan.

antonio se piró a francia en el año cincuenta y mi abuelo se lo trajo a hostias desde marsella, después, ya aquí en españa, se mató a copas....mi viejo es el más soviético -fisonómicamente- de los tres ¿seré nieto de un tanquista ruso?De izquierda a derecha son Antonio, Mariano y Juan. Juan es mi padre. Viven M y J, pero no se hablan por un problema de veinticinco mil pesetas del año sesenta. Problema éste, el de no hablarse, muy habitual en mi familia -por los dos costados.

La foto está sacada en diciembre de 1936 y era la que llevaba mi abuelo en la documentación militar -de contrabandista diría ahora que sé la historia verdadera :)) Los gorros que llevan eran los típicos de los milicianos en aquel principio de guerra. Hay unos fachas que hacen un mercadillo de productos típicos del fascismo y otras paridas guerreras....creo que el día del cumpleaños de Adolfo Hitler, y alguna vez los he visto en vivo y en directo. Son rojo carmesí y de tela muy fina.

Los llevaban porque eran del Socorro Rojo y se dedicaban a pedir por las calles para ayudar a los combatientes de primera línea

No sé si tomaron roscón aquel año. Sí sé que hasta muchos años después no volvieron a tomarlo. Hoy me parece bien hacerles este homenaje.

Ya les hice uno en el 92, el día de la ceremonia de la inauguración de los JJOO, no era una fiesta precisamente de izquierdas -si hacéis click en la foto se puede ver el precio de la entrada- pesetas de 1992. Cuando entró el equipo español me levanté como un poseso -salgo en el vídeo oficial aunque sin hacer el ganso todavía- gritando: ¡¡los nuestros, los nuestros!! que era como ellos llamaban a los soldaditos de la República y después canté el himno republicano -me sé la letra que, por cierto, es cutrísima- con el puño en alto. Mi jefe, el presi de la empresa, sus señoras, mi mujer y otro par de menes y señoras que estaban con nosotros, en el grupo, me miraron despavoridos. A la salida mi jefe me llamó la atención y le dije que el mismo derecho tenía a sonar en el estadio Els segadors que el himno de la República. No me despidió.

Días después coincidimos en la final de los cien metros de atletismo....ni su mujer, ni yo nos levantamos cuando sonó el himno de los EEUU; por eso nunca me reciben cuando voy a la Casa Blanca. Ella se suicidó el año pasado.

fue una noche inolvidable, ninguno de los guiris que teníamos alrededor entendían nada y además confundían la senyera con la bandera de españa, ja, ja, ja, ja!!
Así que decididamente este primer roscón de reyes del año es el de los niños republicanos y el de las que todavía pasan frío esperando, como mi abuela, a que llegue la tercera....¡¡¡que es la nuestra!!!

La mejor pregunta de todas es cómo se hace un roscón. Pero mucho mejor aun es de dónde sacar el color morado si no es de una lombarda :) después seguimos con esto.

El roscón que hago tiene esto: medio kilo de harina de fuerza, cien gramos de mantequilla, un poco de azúcar -depende de cómo te guste de dulce, le pongo poco unas dos cucharadas soperas-, como veinte gramos de levadura fresca, dos huevos y la yema de otro para pintar, 250 cc de leche -en mi caso kéfir, gracias chica fina, feliz año- un chorro de agua de azahar -estúpido comprarla en una farmacia, en las tiendas de moros vale 2 euro, en la farmacia seis- una cucharada pequeña de sal y un poco de esencia de naranja -ya sabéis que evito usar la peladura de cítricos siempre que puedo porque está llena de mierda.

el orden en añadir los ingredientes es muy importante
Con la levadura, un poco de harina y algo de leche se hace una bola y se deja fermentar.

Después se echan todos los ingredientes en la amasadora, menos la mantequilla y el starter fermentado. Se amasa todo, se va añadiendo, poco a poco, el starter y finalmente la mantequilla.

Queda una masa infumable, pegajosa, que hay que dejar fermentar, al calentito, unas dos horas, romperla y dejarla otras dos más. Normalmente la hago de un día para otro y se queda una noche en la nevera porque en caliente no se puede trabajar.

la puta iluminación de la cocina de mi kel es una puta mierda
Cuando te pones con ella la vuelcas en una mesa con mucha harina la haces dos trozos iguales y la boleas. Se deja reposar un poco y con los dedos, desde dentro hacia afuera se hace la rosca. Con estas cantidades salen dos roscones.

Se dejan reposar un par de horas y, atención porque el orden es importante, se mete la sorpresa -en mi caso dos euro envueltos en papel de aluminio, que siempre exijo que me sean devueltos- se pintan con la yema de huevo batida con agua -un poco de agua- se coloca la fruta confitada -en este caso rojo de guinda, amarillo de limón y morado de flores de violeta glaseadas.

violetas imperiales, nunca me lo hubiera imaginado
Las fotos no le hacen justicia al morado, en una foto un poco más arriba le añadí el pico de un libro morado para reforzar el carácter republicano del roscón. Si gusta se le puede poner un poco de azúcar grueso. Éste lo lleva. Se hace con un par de cucharadas grandes de azúcar y unas gotas de agua, digamos media cucharada. Se revuelve bien en un cuenquito y enseguida se apelmaza. Se pone por encima y al horno a 180ºC hasta que se dore. Atención porque la cosa se quema en cuestión de segundos hay que estar muy encima de la película.

Para cuándo una plataforma social seria -por favor que no esté Anguita- por la III República. Para cuándo un color morado más fácil de obtener....las violetas imperiales éstas valen una pasta. Para cuándo un color, aunque no sea morado, que nos una a todos y echemos a estos tiparracos de aquí, desde Cartagena hasta Roma, para que se gasten todo lo que han robado ¿Para cuándo?

Salud y República.

sábado, 20 de diciembre de 2008

Marrons glacés

Ésta es la receta que no debéis hacer nunca. La pongo aquí sólo a título de curiosidad. El otro día hablábamos de tasas de productividad preindustriales.....en el caso de las castañas confitadas o glaseadas estas tasas son casi prehistóricas.

Desde luego, y con diferencia, es el plato más difícil con el que me he enfrentado. Lo dicho, totalmente desaconsejable....pero cada uno es cada cual. Vosotras mismas, valientes. Adelante con los faroles.

Las hago todos los años y menos el primero -resultados espectaculares que te empujan a seguir- los demás, incluido éste, un fiasco total. Y no es que salgan mal, el problema es que echas dos kilos de castañas -unas cien- y si sacas cincuenta sanas te puedes dar con un canto en la piñata.

lo que quedó después del robo
La receta tiene bastante complicación. Sólo se puede hacer con las primeras castañas que llegan. Algo referente a la calidad del fruto cuando está medio verde debe tener que ver con la capacidad de la castaña -marron en francés- para glasearse sin hacerse harina -que es lo que suele pasar con la inmensa mayoría de lo que echas a la olla.

marron glacé
Os voy a poner aquí cómo las hago yo, aunque es seguro que debe haber otras formas más productivas porque sino no es posible que alguien se gane la vida con esto.

Hace tiempo, cuando viajábamos a menudo a Galicia a ver a mi belle famille, después la interesada en esos viajes despareció de la circulación, y además el vídeo mató a la estrella de la radio! e hicieron la autopista que sube hasta Pedrafita, solíamos hacer un alto justo a la subida del puerto a echar un trujas y a estirar la piernas -patitas en mi caso- en una especie de mini almacenes que había allí.

Tuve ocasión de ver los contenedores de castañas para hacer glacé. Gordas como mandarinas, verdes y brillantes; las castañas más espledorosas que he visto en mi vida, todas para la exportación y con guardia de seguridad que las custodiaba.

Esta semana las he visto en Madrid, glaseadas, a cincuenta euro el kilo; no me extraña la custodia.

La receta está sacada del libro de la Sección Femenina, por lo que, al menos, acrisolada es.

Lo primero es elegir las castañas....tienen que ser de las primeras que llegan al mercado -en Madrid a finales de septiembre- y de los kilos que compres, elegir las más hermosas -digamos, en plan optimista, que sacas un 50%, pero vaya!! muy optimistamente- y con un cuchillito muy afilado se quita la cáscara gorda con mucho cuidado de no hacerle ni una heridita a la castaña; heridita y que se vea la parte blanca un poco picada es, casi, equivalente a marron deshecho.

Después la castaña se escalda, en agua hirviendo, con un poco de sal, unos dos minutos. Otras escuelas de pensamiento dicen que se calientan las castañas hasta que casi hierva el agua y se retiran del fuego dejándolas enfriar dentro del agua. Yo las escaldo y en cuanto está manejables -por el calor- me pongo a pelarlas.

En cualquier caso hay dos temas importantes aquí. El primero es que no se puede dejar que la castaña se seque porque si no la piel peludita de dentro de vuelve a pegar y no hay un dios que la despegue. En segundo lugar es que cuanto más grande sea la castaña menos pliegues tiene y más fácil es pelarla; las chiquitas tienen la piel peluda muy remetida dentro del fruto y es casi imposible sacarla.

Vuelve a ser muy importante no hacerle ningún rasguño al fruto porque, ya se dijo: castaña herida es castaña deshecha.

Y ahora empieza lo bueno del cuento. Te necesitas agenciar gasa estéril de la que viene ya cortada en cuadraditos y en envases individuales. Más o menos, desplegada, tiene el tamaño de un A-6. Como la gasa está tratada para esterilizarla, es necesario hervirlas y enjuagarlas bien para quitarles todo lo que lleven de fábrica.

Necesitas un trozo de gasa por cada castaña que tengas pelada. Con cada una se hace un paquetito y se ata con un bramante fino. La gran vaina...depende de tus pretensiones de cantidad, el affaire te puede durar una tarde.

Bien ahora que ya tienes un millón de paquetitos -con una castaña dentro cada uno- se prepara un primer caldo de cocción con agua y limón y se dejan medio cocer hasta que las castañas están tiernitas -castaña pinchada con un tenedor, castaña deshecha- esto hay que hacerlo a ojo de buen cubero o cocer unas cuantas antes y controlar el tiempo que tardan en ponerse tiernas -n0 es necesario que queden cocidas como patatas.

Se sacan las castañas y se ponen a escurrir. Se tira el agua y se pone nueva -para un kilo de castañas se necesita como un litro y cuarto de agua- se añade además algo más de un kilo de azúcar corriente, un poco de vainilla -si gusta- y un gramo de crémor tártaro. El crémor es un espesante que va a ayudar a que no se deshagan las castañas.

Se hierve el conjunto -con las castañas fuera- y se espuma -es necesario porque el azúcar y el crémor hacen mucha espuma. Se deja templar el líquido y se echan, con mucho cuidado las castañas dejándolas cocer -muy, muy lentamente- unos diez minutos.

Se retira del fuego la cacerola y se deja reposar en un sitio templado un día entero (veinticuatro horas). Al día siguiente se repite la operación. Se pone la cacerola al fuego -con las castañas- y se lleva a medio hervir durante cinco minutos. Se vuelve a retirar y a guardar en sitio templado otro día. Esta operación se repite tres o cuatro días guardando siempre la cacerola al resguardo del frío.

En este tiempo, la fruta se va embebiendo del almíbar y va adquiriendo el tono pardo y traslúcido que se ve en las fotos.

marron glacé
El último día, después de medio hervirlas, se sacan las castañas y se les quita la gasa -claro, una a una y te encontrarás que casi todas están rotas o hechas harina, de dos kilos he sacado unas treinta presentables, unas quince rotas en trozos que, decentemente, podrían presentarse como migas de marron glacé y el resto harina pura. Se van depositando en una rejilla hasta que estén secas. Es importante que la rejilla o la superficie que se utilice: por ejemplo mármol o un papel de hornear, esté bien untada de aceite neutro....tipo colza, maíz, almendras o similar...si no se pegan, y se rompen al tratar de despegarlas.

marron glacéLlegados a este punto se cuela el sirope que tienes en la olla y se hierve hasta que se espese mogollón. Cuando lo tienes con una textura parecida a la leche condensada se van pintando las castañas una a una. Yo lo hago en varias pintadas sobre una rejilla y recupero el almíbar que resbala. Lo devuelvo a la olla, lo vuelvo a espesar y vuelvo a pintar la castaña para que vaya agarrando espesor el glacé....en el proceso me puedo pegar varios días.

Cuado creas que lo tienes claro -el grosor del glacé- vas agarrando las castañas de una en una -nuevo cuidado al despegarlas porque se rompen- y las envuelves en papel de aluminio o de horno -según la relación que tengas con el señor Alzheimer- y las guardas en un tarro de cristal; en la nevera te duran el tiempo que aguantes hasta comértelas todas.

Se queda de puta madre con esta fruslería en navidades pero es el último año que las hago. Después de las visitas habituales me quedaron las que se ven en la primera foto -por cierto click para ampliar en todas las fotos- que han fenecido en una comida en casa de amiguetes esta tarde.

Lo dicho, resultado espectacular, sabor y textura incomparables pero espero que el próximo año me las envíe mi amigo -mejor amiga- invisible :))

Bss y mucha suerte con la receta, la he explicado lo mejor que he sabido; no apta para principiantes ni mentes planas.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Budín de pan duro

Hoy es mi cumpleaños y el sábado he invitado a comer a veinte gorrones, si a cada uno de ellos le diera de comer dos años de los que he cumplido, me pondría ciego comiendo los que me quedan sin repartir. Por contra, no todo es tan horrible, estoy de vacaciones y, además, tengo dos llamadas perdidas de uno de los invitados para decir, casi seguro, que no va a poder venir -2 menos y me tengo que comer más años todavía.

Como no tengo otra cosa mejor que hacer ..... en vez de ponerme como loco a hacer barras de pan para mis colegas ...... he decidido presentaros este postrecito a base de huevos y pan duro para iniciar la serie de recetas que mejoran nuestra economía por la vía de la cocina.

La receta es de Simone Ortega cuando el apartado gastronómico de la revista de El País era una receta de cocina. Es posible que la haya tenido archivada más de veinte años y total para no hacerle caso; nunca, hasta hoy, la había hecho. Espero que os guste.


De lo que decía la receta sólo tenía pasas....el ron se lo encargué a una visita que venía a cenar ..... le cobraron cuatro euro por un dedo de Brugal y cuando lo fuimos a calentar en el micro para prenderle fuego encima de la tarta se nos cayó al suelo :(

Para hacerlo he empleado unos doscientos gramos de pan sin corteza y pasado por una picadora.

Un molde de veinte centímetros de diámetro con azúcar quemado y otro un poco mayor para hacer un baño de María. En la foto se ve.

Cuando se tiene listo el pan se va poniendo pan y pasas a discreción hasta llegar arriba del molde....como se ve en la fotillo.


Se baten tres huevos con medio litro de leche, en mi caso kéfir, cinco cucharadas de azúcar un poco de canela en polvo y un poco de esencia de limón -paso de usar cáscara de limón para aromatizar porque no tiene más que mierda pegada.

Se vierte por encima del pan y se remueve el conjunto con un tenedor para que quede todo homogéneo. Mientras tanto se calienta el horno y se pone la fuente con el agua del baño ya hirviendo.

El que se ve en la foto ha estado una hora y diez minutos a 200ºC...pero lo debes tener dentro hasta que le claves un tenedor o aguja o similar y salga limpio.


Así queda desmoldado, si tienes un poco de ron o similar, y no se te cae al suelo, puedes flambearlo que supongo que quedará bien y la señora Ortega lo recomendaba en la receta original.


Tu turno querida! :))

domingo, 21 de septiembre de 2008

Rolletes de naranja (segundo título de la trilogía)

Escritas con letras de molde en todas las fachadas de las casas de mi pueblo están tres recetas de cocina....que podían ser tres cruces como las del sr. Feliciano.....pero son tres recetas de rosquillas, ...... de rosquillas ... sí joder, rosquillas!! es un pueblo muy pedestre...sólo les gustan los dulces...pero no cualquier dulce fino tipo: macaron o crema catalana o una intxaursalsa...no, no .... rosquillas.

Al asunto del porqué le debo alguna disquisición un poco más detallada pero yo creo que la gente paupérrima en origen, desarrolla un gusto especial por el dulce. Quizá por concentración de calorías e hidratos que te sacian, quizá por recuerdos juveniles, cuando eso era una cosa especial, para unos, o lo que comían los mayores cuando no eran los mayores, para otros.

El nombre de la rosquilla: el rollete, no deja de ser un uso raro, fíjate en Cuba, Venezuela y Méjico, del nombre original: rodete o sea rosquilla de pelo para recoger las trenzas o de trapo para llevar pesos en la cabeza. En el caso que nos ocupa hoy se acercaría más a -no se acercaría más, es- la rosca de pelo pero cualquiera de los tres bollos pasa por ser fiel reflejo de uno u otro tipo de rollete.

El caso es que comen tres clases de rosquillas, rolletes para usar el término justo: de aguardiente, de naranja y de sartén.

Este finde he aprendido a hacer los de naranja. No tengo buenas fotos y además algunas las he tenido que hacer en Madrid porque había un poco de lío en casa de J y tuve que salir de allí por pies. Por contra, se me ha ocurrido incluir un pequeño vídeo de cómo se ejecuta la receta y, la verdad, resulta un adelanto brutal de cara a la explicación. Cuando no tienes que currarte tú la ejecución del plato se te ocurren cosas molonas...debe ser por eso que existen los jefes :(

Pues la cosa se hace así -ya sabéis que las medidas en mi pueblo forman de lo que de relativo hay en el Universo- para un kilo de harina de repostería común hemos usado un vaso -de los de agua- de aguardiente -anís seco-, un vaso de zumo de naranja, dos vasos de aceite de oliva, dos vasos de azúcar y dos gaseosas de El tigre.

Se mezcla todo en un barreño/lebrilla hasta que se quede una masa lisa, consistente y algo blandita.

En el vídeo se ve muy bien la textura que hay que conseguir.

Una vez que se tiene todo esto, vean, vean, lo que hay que hacer



Es una lástima porque el vídeo le rompe el alma a la narración con imagen fija...volvemos otra vez al fallecimiento de la estrella de la radio!!

Pero bueno lo que hay que conseguir es esto......

Cuando se tienen las latas listas se van al horno a 180ºC unos veinticinco minutos en función de cómo te guste el rollete de tostado.

Lo que sacas del horno es una masa un poco caramelizada, dura y dulzona...mejor de un día para otro
Bueno pues esto es todo hoy, desde el servicio de archivos históricos de la web "Mi cocina: pan y sentimientos". Hasta otro día ;)