El otro día me regalaron un nuevo libro de panes 80 pains spéciaux, en la dedicatoria dice, aparte de algunas tierneces que agradezco ¡no sabes cómo!: ya tenemos 80 excusas para comer juntos; os podéis imaginar que se trata de una de las gorronas habituales -por cierto, la única que me ha devuelto algún envase de las conservas, por supuesto no quiero decir nada con esto :)
Como el pan pita es una de las asignaturas que tengo -y sigo teniendo- pendientes me decidí por hacer unas mini pitas a ver qué salía.

Después se añade la sal y el resto de la harina de poco en poco mientras se va amasando. Se bolea y se deja fermentar mojada con un spray de aceite y tapada unas dos horas. Se separa en trozos más o menos iguales, se bolean de nuevo y se dejan reposar tapados unos diez minutos.
Se van aplastando y dándoles forma redonda. Los tenía que haber dejado reposar en una bolsa de plástico por que se resecaron un poco, en la foto se aprecian partes más oscuras en la masa que están más secas.


Salieron muy hinchadas pero no excesivamente huecas, tengo que seguir probando :( De sabor, una vez tostadas y crujientes, están muy buenas, quizá un poco ácidas. Recién salidas del horno no merecen la pena. La próxima vez las haré con masa madre de verdad en vez de con engrudo ;)



bss
Pues así sin probarlas no tienen mala pinta, y el relleno..., no me extraña que quisiera cambiar las barritas por tu pita, pobre criatura.:)
ResponderEliminarestoy educando al niño...no te metas mò!! ;)
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